Por nuestra vocación


3996861095_b4a0693c76.jpgCuando está uno ante Cristo puesto en cruz y se ve pecador hasta el fondo de su ser, cuando se sabe perdonado por el Amor más grande; cuando puede afrontar el desamparo del mundo, puede aportar el perdón y la esperanza en el corazón de la noche y anunciar una Iglesia fundada por Pedro, pecador y perdonado.

Cuando se sueña en llevar la justicia a los hambrientos, la alegría a los tristes, la paz a los enemigos, y se ha visto a Jesús tocar a los leprosos, abrazar a los niños, y secar las lagrimas de las madres, se puede pedir ser admitido en su seguimiento y caminar entre sus discípulos.

Cuando se ha entregado la vida al Señor Jesús, cuando se compromete la existencia en una decisión radical, se encuentra un mundo de hermanos, de hombres que saben para qué viven, y podrá mostrarse el verdadero rostro de la Iglesia, acogedora y serena en medio de los hombres.

Cuando se han escuchado los gritos del desamparo del mundo, y se siente germinar la esperanza a los cuatro vientos de la tierra, se busca unirse al corazón del universo, al centro misterioso de la humanidad y se pone uno al servicio para escuchar mejor esas llamadas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s