50 años después queda mucho por hacer. Gonzalo Fernández, cmf.


He estado esta mañana en la plaza de San Pedro. Para ser octubre -otoño en el hemisferio norte- hacía calor. Caía un sol de plano sobre los miles de peregrinos congregados en la plaza. La misa ha durado dos horas y media. La primera lectura ha sido proclamada en inglés, la segunda en griego y el evangelio de Lc 4,1-18 en latín: tres de las “lenguas universales” en distintas épocas de la historia. La homilía de Benedicto XVI ha glosado los principales acontecimientos que se celebran en un día como hoy: 50 años del comienzo del Concilio Vaticano II, 20 años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica y comienzo del Año de la Fe. 

Destaco una frase que nos interpela como misioneros: “En el desierto se vuelve a descubrir el valor de lo que es esencial para vivir; así, en el mundo contemporáneo, son muchos los signos de la sed de Dios, del sentido último de la vida, a menudo manifestados de forma implícita o negativa. Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su propia vida, indiquen el camino hacia la Tierra prometida y de esta forma mantengan viva la esperanza”.

Después de la comunión, leyó su mensaje, en un italiano perfecto y sonoro, el patriarca de Constantinopla, Bartolomé I. Uno sueña que, antes de 2054, llegue el don de la ansiada unidad con las iglesias ortodoxas. 1000 años de separación son más que suficientes. La credibilidad del Evangelio está ligada a la unidad de los cristianos. 

La liturgia no ha estado salpicada de aplausos y revoloteo de pancartas y banderas. Todo ha discurrido en un ambiente solemne y, más bien, sobrio. Por la megafonía se nos invitaba a no aplaudir durante la celebración y a observar algunos tiempos de silencio: después de la homilía del Papa y después de la comunión.

Al final, antes de la bendición, el Papa ha entregado los mensajes del Concilio Vaticano II a siete grupos de personas que representaban al mundo entero:

  • Comenzó por el mensaje a los gobernantes, representados por el decano del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede y varios embajadores.
  • En representación de los científicos recibieron los documentos la física italiana Fabiola Gianotti, responsable del experimento ATLAS que permitió confirmar hace unos meses en el CERN la existencia del bosón de Higgs. La acompañaban el filósofo Robert Spaeman, el biblista Gerhard Lohfink y otros científicos.
  • En el grupo de artistas figuraban el escultor italiano Arnaldo Pomodoro, el compositor escocés James MacMillan y el cineasta italiano Ermanno Olmi, entre otros.
  • La corresponsal de Televisa en el Vaticano, Valentina Alazraki, recibió una copia de documentos destinada a las mujeres junto con la deportista Annalisa Minetti, cantante y medalla de bronce en los Juegos Paraolímpicos de Londres, quien fue también la primera candidata ciega en el concurso de Miss Italia. Les acompañaban Jocelyne Khoueiry, fundadora de un movimiento femenino en Líbano, una teóloga de Hong Kong y una periodista norteamericana.
  • Los documentos para los pobres y enfermos fueron entregados a enfermas, enfermeras y a los responsables de Harambee, una organización que ayuda a proyectos de desarrollo humano en África.
  • El grupo de trabajadores incluía un personaje muy especial, el minero chileno Luis Alberto Urzúa Irribaren, que fue el último en salir de la mina de San José después de haber ayudado al rescate de sus 32 compañeros, encerrados durante más de dos meses a 700 metros de profundidad.
  • Entre los jóvenes había una representación de chicos y chicas de cada continente, mientras que en la última categoría, la de los catequistas, los documentos fueron entregados a Caroline Fairey, de Birmingham y Tommaso Spinelli, de Roma.

Finalmente, entregó también a diversas personas ejemplares del Catecismo de la Iglesia Católica, como guía para orientar la conciencia creyente de nuestro tiempo.

Aunque no figura expresamente en ninguno de los Cuadernos de La Fragua, sería conveniente que, a lo largo de los próximos meses, pudiéramos releer todos los documentos del Concilio Vaticano II. Algunos claretianos vivieron ese acontecimiento en Roma y fueron testigos de encuentros con personalidades relevantes y, en general, del ambiente que se respiraba entonces (1962-1965) en la Ciudad Eterna. Otros nos hemos acercado a ellos a través de la lectura. Os invito a que compartamos nuestras respuestas a alguna de estas preguntas (según sea la situación de cada uno):

  • ¿Cómo viviste personalmente el Concilio Vaticano II? 
  • ¿Qué crees que ha significado el Concilio para la Iglesia de las últimas cinco décadas?

Aquí tienes la homilía de Benedicto XVI: http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2012/documents/hf_ben-xvi_hom_20121011_anno-fede_sp.html 

Aquí tienes la página web del Año de la Fe: http://www.annusfidei.va/content/novaevangelizatio/es.html 

Aquí tienes los mensajes del Concilio Vaticano II a toda la Humanidad: http://www.mscperu.org/teologia/vaticanoII/vmensaje.htm

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